un sueño en el que supe el día de tu muerte
y tan sol derrame una lagrima
un suelo en que la escaleras no llevaban a ningún lado
y los caminos no existían
en el que rendirse era la mejor opción
ya que el dolor era tu salvación
y no existía la familia ni el amor
Flores de cerezo que rodeaban mi cuerpo
una suave tela de pétalos
las cálidas ramas de la felicidad.
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